lunes, 18 de agosto de 2008

Calculando mi huella de CO2

"MyCarbonFootPrint" es una página promovida por la Unión Europea que le permite a uno calcular la cantidad de CO2 que puede dejar de emitir con sólo hacer unos pequeños cambios en su vida.

La verdad es que yo no sabía que fuera un tipo tan ecológicamente comprometido. Según la calculadora de marras yo ya ahorro unos 8881kg. de CO2 al año respecto al europeo medio. No está mal si tenemos en cuenta que el consumo medio del european citizen es de unas 11 Tn al año. Lo que pasa es que el resto lo voy a seguir contaminando... Sintiéndolo mucho me voy a reservar ese derecho. Es más, me ha hecho replantearme mi nivel de vida... Ahora mismo estoy sopesando empezar a consumir algo más...

Ahora bien, hacer este test me ha llevado a plantearme una cuestión de lo más simplona, aunque creo que elemental: ¿Les pasará a todos los ciudadanos europeos lo mismo que a mí? Porque siendo así, ¿de dónde sacan las 11 Tn al año de media? Y lo que es aún más alarmante, si en medidas tan bien calculadas como esta han depositado sus esperanzas para alcanzar el TRIPLE 20, ya me dirán cómo...

sábado, 9 de agosto de 2008

Die Roboter kommen

Hacía tiempo que no dedicada un artículo al estado de la robótica, y me ha apetecido hoy rebuscar alguna noticia interesante sobre el estado de la misma.

Pocas novedades, la verdad. De hecho, el artículo de la Deutsche Welle, Die Roboter kommen, resume bastante bien lo que con más o menos detalles viene siendo el estado de la robótica no industrial desde hace unos años: Asimo, Wakamaru y compañía.


Wakamaru


La verdad es que más que los robots que vienen - o que van llegando o que serán- son los robots que vienen dando la murga de unos años a esta parte, sin acabar de penetrar en el mercado, en parte debido a sus excesivos precios.

No obstante los avances en ventas realizados en estos últimos años, lo cierto es que la inmensa mayoría de las personas siguen viendo la robótica doméstica como un algo extraño... Algo que tampoco es de extrañar si consideramos el estado de ventas embrionario en que se encuentra la domótica a nivel de viviendas, a pesar de que el precio de una instalación domótica que permitiría ahorrar hasta el 40% del recibo de la luz, aumentar nuestra seguridad frente a delicuentes e incluso frente a nuestros propios despistes (fugas de gas, cocinas encendidas, etc.), sin contar con las ventajas en confort, es claramente inferior al de muchos de los coches que se ven por las calles. Quizás es que hayamos visto demasiadas películas de ciencia-ficción...

Sea como fuere, quizás el avance más importante en robótica doméstica se haya producido mediante un sistema mucho menos llamativo que implantado al cacharro ese que toca el violín que, aunque por supuesto detrás de ese hecho para mí insulso esconde infinidad de avances tecnológicos cuya utilidad puede llegar a ser increíble. El avance más importante de los que he tenido conocimiento, y que no ha tenido difusión alguna en los medios españoles (al menos que yo conozca) es el de un equipo de IROMEC con niños autistas con los que han conseguido interaccionar gracias al uso de un robot-juguete que actúa como intermediador entre una persona y el niño autista. Gracias a esta intermediación algunos niños han acabado interactuando directamente con el supervisor del robot-juguete. Una preciosa y esperanzadora técnica en el que la tecnología se pone al servicio del hombre.

Más información: Wie Roboter autistischen Kindern helfen können.

viernes, 8 de agosto de 2008

Un poco de humor

Pues eso, que estamos en verano. Tiempo de descanso y ocio. Así que algún chistecillo, anécdota, etc. puede sentarle bien al cuerpo. Comencemos con un chiste, clásico donde los haya, sobre ingenieros:


Un cura, un medico y un ingeniero estaban una mañana jugando al golf.
Delante de ellos estaba otro grupo de golfistas bastante lento, por lo que cada dos por tres tenían que detener su juego y esperar..
- ¿Qué pasa con esos tíos? -dice el ingeniero- ¡Llevamos esperando media hora!
-¡No sé, pero nunca he visto tanta lentitud, qué pelmazos!- dice el medico.
- Mirad, ahí hay un encargado del club -dice el cura- Vamos a preguntarle...
- Hola, buenos días, ¿nos puede decir qué pasa con ese grupo que va delante de nosotros? ¿Son... bastante lentos, no?
- Ah, sí... es un grupo de bomberos ciegos... -contesta el encargado-. Perdieron la vista en un incendio que se produjo en el club el año pasado y en compensación les dejamos jugar siempre gratis.
El grupo se quedo callado un momento.
- Qué triste -dijo el cura-. Rezaré por ellos esta noche.
- Yo intentaré contactar con un colega mío que es oculista a ver si se pudiera hacer algo - dice el médico.
Y dice el ingeniero: ¿Y por que no juegan de noche?


miércoles, 6 de agosto de 2008

Déficit Tarifario

Tan sólo un día después de contestar en foropolitica en un hilo sobre este asunto me llega esta mañana el correo preguntándome sobre el mismo asunto:

[...] a ver si me aclaras qué es eso del déficit tarifario...
Así que, como justamente ayer contestaba sobre el particular en el foro (en el propio enlace indicado está mi contestación) simplemente la copio aquí a modo de respuesta a mi amigo y de paso para que quede para quien pueda interesar.

Resumiendo y sin dar nada más que pinceladas.

El caso es que anteriormente a la liberalización del sector y la creación del mercado, la planificación del sector eléctrico era de carácter obligatorio y el Estado decidía donde se ponían las centrales eléctricas en función del criterio que considerase oportuno.

Esto para el empresario no está mal del todo si el Estado le cubre las espaldas, pero con la liberalización del sector y la apertura a la libre competencia la cosa cambia. ¿Por qué?

Porque anteriormente la rentabilidad estaba garantizada por el Estado que había obligado a la empresa a situarse en una determinada región, pero ahora nadie garantiza esa rentabilidad. Nacen así los conceptos de CTC y aparecen los déficits tarifarios.

¿Los déficits tarifarios?
Tras la creación con la Ley 54/1997 del Sector Eléctrico del mercado de producción se crea un periodo de adaptación a la libre competencia durante el cual a los consumidores se les garantiza una rebaja de las tarifas reguladas durante un tiempo y a los productores el derecho al cobro de los CTC, los Costes de Transición a la Competencia. Un concepto que se estableció como mecanismo complementario y transitorio con el objetivo de facilitar la transición desde un entorno regulatorio planificado a uno competitivo en el que la recuperación de las inversiones dependería solo de la rentabilidad de las mismas.

El déficit tarifario es el resultante de restar lo que ingresa el productor menos los costes con unas tarifas que están fijadas a inicios de año (y que además en un primer momento se ven rebajadas para facilitar la entrada del consumidor en el mercado). Evidentemente dependiendo de lo que se venda y de la buena o mala suerte que tuviera la central cuando se le obligó a situarse en un lugar pueden aparecer o no.

Los CTC han sido derogados por el RD Ley 7/2006 que afirma de hecho sobre ellos:

"el mecanismo de los CTCs ha devenido ineficiente, en primer lugar, porque generan distorsiones en los precios de mercado al ser integrados como determinantes en las estrategias de oferta; en segundo lugar, porque han quedado obsoletas las hipótesis sobre las que se basaron los cálculos de los CTCs al promulgarse la Ley; por último, los informes disponibles revelan un alto grado de amortización de las instalaciones afectadas. En suma, se trata de un mecanismo innecesario y distorsionador que requiere una urgente supresión, lo que se lleva a cabo mediante la derogación"