miércoles, 3 de diciembre de 2008

¿Ante el final de un ciclo tecnológico?

Una de las tareas a las que más tiempo dedico cuando escribo este blog es a la caza y captura de una noticia que me motive para escribir. Por eso, mientras otros blogs escriben sobre todo lo que encuentran, o ni escriben, simplemente copian un fragmento de alguna noticia que les haya llamado la atención, yo paso horas buscando y rebuscando entre fuentes nacionales e internacionales para encontrar una noticia, un artículo de opinión, que me guste, me dé qué pensar y provoque el parto de una nueva opinión para Tecnolarium.

Hoy llevaba todo el día desesperado, porque nada de lo que veía llamaba mi atención especialmente.

Comencé el día leyendo El Mundo, la revista Ariadna (que hacía días que no miraba) hablaba de las cámaras de fotos digitales.

"Según Canon, el mercado de cámaras digitales podría encoger en 2009. No falla el interés de los usuarios, simplemente se ha alcanzado el punto de saturación."

(¿Alguien se acuerda del carrete? - Ariadna)

Entonces estas afirmaciones me pasaron más desapercibidas que otra cosa. Al fin y al cabo no estaba ante otra cosa que el natural devenir de un producto de consumo que inició su andadura para el gran público a principios de los 90. Un producto que al fin y al cabo habría llegaría aún ahora - si las sospechas de Canon se confirman - a su fase de declive, para ser sustituido por la cada vez más apetecibles cámaras reflex digitales.

Andando el día, en aquellos momentos ociosos que la jornada permite seguí buscando noticias interesantes, pero no llegaban. Yo no las encontraba al menos.

Hacia mediodía recalaba en La Flecha y encontraba una noticia sobre el proyecto de Youtube para reafirmar su liderazgo frente a terceros de promocionar la música clásica a través de su portal de vídeos. Como siempre, el periódico de Sarah Romero aportaba noticias de interés.

Es más, incluso recalé en un artículo de opinión realmente bueno sobre la "Era Oscura Digital", cuya lectura recomiendo a cualquier blogonauta que se pase por mi blog; pero a pesar de lo interesante del artículo, como hoy tenía el día revuelto, y todo me parecía insuficiente, mal hecho o deslucido, tampoco me sedujo la idea de intentar opinar sobre el tema.

Así que seguí deambulando hasta el final del día en que acabé entrando en el blog de Enrique Dans. A nadie se le tiene que presentar ese blog ni al autor del mismo. Enrique Dans es un gurú de la blogosfera. Sea lo que sea que toque lo convierte en un post de éxito. No obstante, tampoco fue él quien directamente me indujo a preguntarme tal como reza el título de este artículo. Sí fue él, en realidad, pero no directamente; sino de otro modo.

En su blog, Enrique Dans abordaba un tema que ya en Ariadna había visto a primera hora del día, pero allí sin análisis alguno no había llamado mi atención. En cambio aquí, comentando un artículo de Bussiness Week, se hablaba de cómo el iPod se encontraba al final de su ciclo de vida.

Fue esa forma de plantear el tema, la que despertó la neurona durmiente que había en mí e interconectó las cámaras digitales con los iPod.

¿Estamos ante el final de un ciclo tecnológico?

¿Parece exagerada la pregunta? Pues no lo es. Al fin y al cabo, la gama de productos de consumo que venimos utilizando desde hace años son modificaciones sobre la misma idea una y otra vez, y al fin a la postre en algún momento, un remozado más o menos resulta indiferente para el público, más en épocas de crisis; o, dándole una vuelta de tuerca, porque falla la innovación estamos en una época de crisis. ¿Y ahora? ¿Sigue pareciendo exagerada?

Después de todo, la convergencia tecnológica que da origen a las TIC - las comunicaciones y la informática unidas por la electrónica - es la misma que viene caracterizando y determinando las estrategias comerciales de los últimos años. Nadie llama ya "teléfono" al aparato que lleva en su bolsillo, se le llama "móvil". "Móvil", simplemente; porque en él concurren el teléfono, la agenda personal, la cámara de fotos, el reproductor de música y vídeos, una pequeña cámara de vídeo para sacarnos de un apuro, y una videoconsola - de momento - poco elaborada.

Con este panorama, ¿cuánto tiempo más podrán seguir diferenciándose los productos de gran consumo? Por ahora, el sector de la fotografía digital se está volcando en las cámaras reflex para seguir captando adeptos a sus productos entre las grandes masas, ¿pero esto por cuánto tiempo podrá ser? ¿Se imaginan a alguien de aquí a un par de años con una cámara digital, un móvil y un reproductor mp3? ¿Parece absurdo, verdad? Porque lo es.