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viernes, 20 de febrero de 2009

Robots de guerra

Vi la noticia el otro día. Venía en El Mundo. Pero vamos, que era una noticia de chiste. En algún lugar de Estados Unidos un grupo de expertos se están planteando los problemas de usar robots para que vayan a la guerra en sustitución de nosotros, los humanos. Y digo que la noticia es de chiste porque no había por dónde cogerla.

Primero porque, con el estado actual de la robótica, aún tienen que pasar décadas para que sea siquiera planteable mandar robots - en el sentido que aquí se plantea (humanoides, obsérvese que se habla incluso de Terminators) - al campo de batalla. Aún quedan por resolver problemas como la autonomía, o sin ir más lejos conseguir una movilidad en condiciones. El estado actual de la técnica no es como para pensar en mandar robots a arrastrarse por la tierra y mucho menos ponerlos a corres. Los problemas con la visión artificial no son triviales, de hecho, es un campo con un laaaaaaargo recorrido por delante, etc.

Y, segundo, para rematar, resulta que todo esto sale de una agencia "secreta" del ejército americano... Vamos, que es tan secreta que hasta se airean sus informes y lo publican en una columna del periódico en vez de a página completa en primera plana!!!

De todas formas, es bien sabido que hace años que Corea del Sur anda buscando un código ético para robots. Pensando tanto en que los humanos no abusemos de ellos como que ellos no hagan otro tanto con nosotros. Un código ético que contempla que los robots tendrán derechos. ¡Ahí es nada! Pero no es para menos. Si realmente el objetivo del hombre es fabricar robots humanoides con cerebros "positrónicos" tendremos que plantearnos seriamente lo que ya sabemos que acabará pasando, y es que antes o después no sepamos distinguir un robot de un humano más que por su apariencia física, o ni eso.

Todo esto, en realidad, está muy lejano en el tiempo. Salvo genialidad de última hora que se pueda producir sin previo aviso, faltan décadas de estudio e investigación para que lleguemos a un nivel de inteligencia artificial que haga el comportamiento robótico equiparable al de un humano. Bueno, yo diría, de hecho, que faltan millones de años, porque el comportamiento humano no es fruto sólo de un cerebro lleno de estudios sobre ecuaciones o experiencias sobre el amor y la amistad; sino que el ser humano ha acumulado a través de los genes una cantidad ingente de conocimiento. Eso, sin tener en cuenta, que en un cerebro humano la información no es nuetra. Hay información bien aprendida, que se domina con facilidad, otra mal aprendida,... El ser humano puede actuar de forma sensata, estúpida, bromear, hablar en serio. Escoger deliveradamente palabras hirientes, o ser más o menos escueto según la ocasión... E incluso decidir un comportamiento inapropiado para una ocasión siendo consciente de ello. Y todo ello puede hacerlo no como resultado de tirar los dados y ver qué le toca hacer según la combinación resultante de la tirada sobre una distribución normal, sino como fruto de su libre albedrío.

La realidad es que un comportamiento basado en hacer lo que la una curva estadística refleje que es el comportamiento más habitual, no es ni mucho menos un comportamiento "humano". Es pseudo-humano, virtualmente humano, artificial; pero no real. Porque el ser humano decide qué hace y qué no; y qué comportamientos asume como los de los demás y en cuáles se aleja. Y toma esas decisiones como consecuencia de una combinación de genes, de experiencias, interpolaciones, extrapolaciones y capricho. Y no hay una fórmula que recoja el porcentaje en que se combinan estos elementos ni para todos los seres humanos ni para uno solo. Lo que no quiere decir, por supuesto, que dicho comportamiento no pudiera parecer completamente humano; pero no lo sería.

Todo el mundo parece soñar con recrear "Blade Runner", "Yo, Robot", "El Hombre Bicentenario" o "Terminator". La verdad es que más que sueños a mí me parecen pesadillas.

No deja de resultar paradójico que los mismos que se vanaglorian de la potencia de cálculo que permite mediante sistemas evolucionables diseñar antenas óptimas en la NASA, o que presumen del éxito de Deep Blue, sean los mismos que afirman convencidos que a los robots se les puede programar un código ético que no puedan violar jamás. Es un sinsentido; porque, o los robots tienen esa capacidad de cálculo - combinatorio - o no la tienen. Y si la tienen,- y sí la tienen ,- nadie puede augurar el comportamiento de un robot preparado para desenvolverse en un entorno real y hostil con un par de cientos o miles de pruebas de ensayo.

De todos modos, quizás vendría bien recordar las previsiones de Kurzweil sobre la aceleración exponencial del progreso técnico, y el hecho de que la tecnología - y la biotecnología aún está en la más tierna infancia- está cambiando el concepto de "hombre" tradicional. Seres humanos con marcapasos, extremidades artificiales, implantes cocleares,... Y vendría bien recordarlo, aprovechando que estamos en el año de Darwin por aquí, Darwin por allá... Porque, una de las cosas que cabe suponer es que estamos en evolución y, en ese caso, una de las cosas que hay que aceptar como bastante probable es que no nos vamos a quedar así para siempre. De modo que, tal vez, sólo tal vez, haya que plantearse que, si Darwin tiene razón - y hay serios indicios de que pudiera tenerla -, estemos llegando al final de la era del Homo Sappiens Sappiens. ¡Tal vez estemos asistiendo al periodo embrionario de la era del Homo Ciberneticus!

sábado, 9 de agosto de 2008

Die Roboter kommen

Hacía tiempo que no dedicada un artículo al estado de la robótica, y me ha apetecido hoy rebuscar alguna noticia interesante sobre el estado de la misma.

Pocas novedades, la verdad. De hecho, el artículo de la Deutsche Welle, Die Roboter kommen, resume bastante bien lo que con más o menos detalles viene siendo el estado de la robótica no industrial desde hace unos años: Asimo, Wakamaru y compañía.


Wakamaru


La verdad es que más que los robots que vienen - o que van llegando o que serán- son los robots que vienen dando la murga de unos años a esta parte, sin acabar de penetrar en el mercado, en parte debido a sus excesivos precios.

No obstante los avances en ventas realizados en estos últimos años, lo cierto es que la inmensa mayoría de las personas siguen viendo la robótica doméstica como un algo extraño... Algo que tampoco es de extrañar si consideramos el estado de ventas embrionario en que se encuentra la domótica a nivel de viviendas, a pesar de que el precio de una instalación domótica que permitiría ahorrar hasta el 40% del recibo de la luz, aumentar nuestra seguridad frente a delicuentes e incluso frente a nuestros propios despistes (fugas de gas, cocinas encendidas, etc.), sin contar con las ventajas en confort, es claramente inferior al de muchos de los coches que se ven por las calles. Quizás es que hayamos visto demasiadas películas de ciencia-ficción...

Sea como fuere, quizás el avance más importante en robótica doméstica se haya producido mediante un sistema mucho menos llamativo que implantado al cacharro ese que toca el violín que, aunque por supuesto detrás de ese hecho para mí insulso esconde infinidad de avances tecnológicos cuya utilidad puede llegar a ser increíble. El avance más importante de los que he tenido conocimiento, y que no ha tenido difusión alguna en los medios españoles (al menos que yo conozca) es el de un equipo de IROMEC con niños autistas con los que han conseguido interaccionar gracias al uso de un robot-juguete que actúa como intermediador entre una persona y el niño autista. Gracias a esta intermediación algunos niños han acabado interactuando directamente con el supervisor del robot-juguete. Una preciosa y esperanzadora técnica en el que la tecnología se pone al servicio del hombre.

Más información: Wie Roboter autistischen Kindern helfen können.

miércoles, 4 de julio de 2007

Transformers

Ante la falta de ingenio fresco a Hollywood le vuelve a sacar las castañas del fuego la creatividad de las décadas pasadas.

Nos han rescatado recientemente a Batman, Daredevil, X-Men o Spiderman de los cómics de Marvel. Incluso a Hulk. Y ahora nos dan la matraca con los Transformers.

Los Transformers por si alguien aún no lo sabe nacieron para el gran público en 1984 con la proyección de la serie de dibujos animados del mismo nombre para promocionar a los juguetitos japoneses homónimos. Así fue como nacieron Optimus Prime, Megatron y toda la panda de Autobots y Decepticons. Para animar las ventas de unos juguetes sólo superados en aburrimiento al dichoso transbordador espacial de la NASA. Y lo consiguieron, todo hay que decirlo.

La serie, de una simpleza sólo comparable al mecanismo de un palillo, arrasó entre los tiernos infantes de la época. Sí, sí, yo también vi algún capítulo que otro aunque ahora me haga el duro.

Sólo por curiosidad. ¿Creen que es coincidencia que los colores de Optimus Prime sean los mismos de Superman - amarillo incluido - con esa combinación de azul y rojo tan frecuente en los cómics americanos - también Spiderman? Pues por supuesto que no. Azul y rojo, colores principales de la bandera americana decoraron el camión más patriota de la historia de la automoción, a pesar de que, una vez más - y no miro para ningún Super-no-hombre - ni siquiera fuera de este planeta.

El gran líder Autobot a quien Michael Bay ha convertido algo así como en una escultura de acero postmodernista o un graffiti de alambres es el gran héroe de esta saga. Un héroe tipo a pesar de su apariencia de ingenio futuro, con todos los tópicos que recaen habitualmente sobre el bueno de una saga épica. Una saga en la que una vez más se nos cuenta, de una forma u otra, que los robots nos superarán y ¡ay de nosotros! que estaremos indefensos ante las máquinas pensantes.

Un futuro que tal vez acabe llegando algún día, pero de momento como no nos llegue de golpe desde otro planeta al menos por nuestra mano aún le queda un largo trecho por recorrer para que sea siquiera ni imaginable; aunque dicen los organizadores de RoboCup - escalofríos me da el parecido fonético con Robocop - que en 2050 será posible que un equipo formado por robots le gane al futbol a un equipo de humanos. Yo lo veo harto complicado, para qué negarlo. Con jugadores como Pelé que aún a sus años sigue sin necesitar viagra ¿cómo van a ganar unos cacharros de hojalata?

Bueno, y una vez contado todo esto, hale, les dejo que me voy a trabajar, que ya es miércoles, el trabajo se acumula y este fin de semana no quiero llevarme trabajo a casa que hay una película que hay que ir a disfrutar al cine.

Saludos.

lunes, 11 de junio de 2007

Johnny 5 se hace real. O casi...

Después de unos días de ausencia forzosa reabrimos la actividad del blog para hacernos eco de una noticia que constata lo que ya todos nos sospechábamos desde hacía tiempo, que antes o después todos acaberemos teniendo una Rosie en nuestras casas. Aunque puede que de momento aún falten algunos años para que se generalice así el uso de la robótica.

La noticia viene en El Mundo.Es (Navegante) y nos cuenta que la empresa Vecna ha presentado un prototipo de robot cuyo objetivo es cargar y transportar personas en medios hostiles. Buen proyecto, sin duda. Este es el aparato:




Y sí, efectivamente, la cara del androide es horrorosa. La han hecho así, según parece para hacerla más amigable, con forma de oso... Bueno, lo de "oso" es un decir... Será por las "orejas" porque por lo demás es un cubículo bastante insípido.... Que digo yo, que ya puestos, si lo que quieren es una cara amigable, esta otra hubiera sido mucho mejor idea:



En otro orden de cosas, una nueva aplicación robótica llega desde la medicina y la Universidad Carlos III: El ASIBOT. Pueden leer sobre sus aplicaciones en la noticia, yo sólo diré una cosa: ¿Autonomía o soledad? Y que conste, que me parece un avance tecnológico magnífico.

lunes, 12 de marzo de 2007

La realidad supera la ficción

¿O la ficción domina la realidad?

Es lo que cabría preguntarse al pairo de la noticia que recoge hoy PeriodistaDigital.

Corea del Sur, nos cuenta el medio digital, ha puesto en marcha el proyecto de una "carta ética de los robots". Algo así como un código ético de conducta que deberá ser tenido en cuenta en un futuro próximo para la convivencia entre humanos y robots.


El código que, como no, está basado en las Tres Reglas de Asimov, intenta ser una palanca de lanzamiento para la inminente inversión del país en tecnología robótica, campo en el cual esperan poder competir con EE.UU o Japón en un futuro.


De momento, risas y chascarrillos. Pero mientras nos reímos de la "carta ética" y de los coreanos, aquí en España tecnología robótica propia... poquita, poquita....


Una de esas debilidades que en las próximas décadas harán que vayamos una vez más "detrás de" en vez de marcar pautas.

jueves, 21 de diciembre de 2006

Regalos de categoría

Siempre hay fechas especiales donde uno quiere quedar bien, dejar la impronta de un buen recuerdo en los corazones de sus seres queridos. Sin lugar a dudas, las Navidades son una de esas ocasiones especiales. Regalar, como nos ha sugerido Edu, rollos de papel higiénico con Sudoku puede ser una idea original si uno quiere que no le vuelvan a meter en compromisos de regalos nunca más o si se conoce a un sudoku-adicto. Regalar la ratita en el aro dando vueltas, cruel. Imaginen que alguien inventa el chisme ese para una oficina y lo conecta de algún modo a todos los ordenadores. Lo que se divertiría el jefe...

Pero también podemos ser expléndidos y hacer regalos que sin lugar a dudas dejarán a nuestros allegados con la boca abierta y deseando que lleguen las Navidades próximas.

Una sencilla elección puede ser un portátil. Un regalo práctico y cómodo, que además tiene ese toque de distinción justo para toda persona que se precie de ser una persona de su tiempo. La verdad es que hoy su uso está ya muy extendido y podemos encontrar verdaderos chollos. Aquí por ser un poco más "luxury" (miren ustedes que chic me pongo) recomendaremos algo más exclusivo que el portátil de oferta de las grandes cadenas especialistas. Por ejemplo, un VAIO:



Un ordenador ultraligero para sus prestaciones, que sorprende por el buen resultado y el cuidado diseño de sus detalles.





O también podemos, ya que estamos con Sony, ser más exclusivos aún y regalar un AIBO. ¿Por qué no? Una cucada de perrito que hace las delicias de todos los tecnófilos en el mundo. Miren, ¡miren qué mono - el perrito, claro -!

AIBO Europe

Por otra parte, si lo que quieren es regalar algo exclusivo, pero a la vez más práctico que un perro cibernético, siempre pueden probar con aquel click de playmobil gigante (1.00 m, tampoco se piensen) cuyo prototipo había lanzado Mitsubishi allá por el 2003 y que empezó a comercializar en septiembre de 2005. Estoy hablando del bueno de Wakamaru, cuyo inicial objetivo era acompañar a personas ancianas y discapacitas. La verdad, tengo que reconocerles que ni siquiera sé si se sigue produciendo el invento, pero feo como era, tenía un aire tan tierno todo amarillito él...




viernes, 15 de diciembre de 2006

El amanecer de la era de los robots

Con este sugerente título presentará en portada en Enero de 2007 la prestigiosa revista Scientific American - que a España llegará con Investigación y Ciencia presumiblemente en Marzo - un artículo firmado por Bill Gates.

No es de extrañar. La última apuesta de Microsoft es el lanzamiento de Microsoft Robotics Studio un sistema operativo para robots que pretende convertir en una nueva plataforma estándar de desarrollo para la programación de todo tipo de robots.

La iniciativa que se puso ya en marcha este verano ha conseguido más de 100.000 descargas del software de prueba y confían en que la consolidación de la versión 1.0 multiplique su difusión.

El software, que requiere para su correcto funcionamiento sobre Windows XP el SP2, provee entre otros de un lenguaje visual de programación y un entorno de simulación. Así, el lenguaje de progamación visual (VPL - Visual Programming Language) permite la programación de códigos mediante el diseño de flujogramas aunque al final, de todos modos habrá que acabar pasando por algún lenguaje tipo C#, VB.Net o JS.

La nueva apuesta de Microsoft no puede ser más oportuna. Cabe recordar que sólo el año pasado se vendieron más de 1.000.000 de unidades de robots personales en el mundo. Como afirma Bill Gates en su artículo estamos ante el amanecer de la era de los robots.